martes, 31 de marzo de 2015

LAS ENTIDADES MALÉVOLAS







Olofin creó el universo en el espacio y en el tiempo, y junto a él las leyes que mantendrían su equilibrio; estableció dos extremos para el cumplimiento de las mismas, en el extremo que está a su diestra se encuentran las fuerzas nobles, las que luchan por la armonía y el mantenimiento del orden establecido. En el opuesto están las contrarias. Permitió que las fuerzas del bien inclinaran ligeramente a su favor la balanza, siempre con el peligro de perder la ventaja, ya que el mal rodea al bien 

Ifá transmite al hombre su sabiduría y le dice que del peldaño 12 hacia abajo todas las deidades y seres de la creación pueden ser influenciados por una u otra fuerza, ya que las más nobles o generosas tienen sus pasiones y venganzas, y las malévolas pueden abrir el sendero de la prosperidad y el bien. Todo depende del conocimiento que se tenga de los distintos caminos y y de la facultad en el cumplimiento de los dictados de Ifá.

Por eso no olvidemos los consejos que Orula suele dar, y asi las malas influencias no atribuirán nuestro espíritu con la desgracias, aunque tratemos de esconder en un ropaje de santidad nuestros malos pensamientos, lo que adicionemos o restemos nos dará la realidad de los meritos adquiridos, y las entidades malévolas pueden ayudar a hacer un bien, pero cuidémonos mucho de que sus influencias nos absorban por completo.

Por eso te digo:

Trata a Eshu con respeto para resolver problemas nobles, No hagas pactos con Abita y así no caerás en sus redes, No imites los defectos de las entidades superiores, que ellas no sufren las calamidades de la vida material, porque fueron creadas con propósitos diferentes y gozan de bienaventuranza de los planos celestiales.

 Y si en ti crece la maldad corres el riesgo de que, al morir tu espíritu sea apartado del conocimiento universal, convirtiéndose en un instrumento más de las entidades malévolas.