jueves, 23 de junio de 2016

ORUNMILA Y LOS ORISHAS



La Continuidad de Lázaro por Camino Arará

Hace mucho tiempo Orunmila realizo una peregrinación con Eleggua y sus seguidores, recorrieron durante años zonas geográficas de variados climas, la comitiva que le acompañaba se asombraba de las cosas increíbles  que veían a su paso, pues estaban acostumbrados a los paisajes monótonos del Nilo, para ellos las montañas y zonas boscosas eran novedades que despertaban su curiosidad, por lo que inquirían constantemente a Eleggua y al mismo Orunmila con muchas preguntas al respecto.

Entraban en aldeas de disimiles dialectos y costumbres, donde Eleggua, que era poliglota, se las arreglaba para entenderse con los hombres que allí moraban .

Y Orunmila, por medio de él, investigaba acerca de los nombres y propiedades de las plantas de la comarca. Con su hábil técnica y conocimiento milenario hacia brebajes  y curaciones milagrosas para lo cual se auxiliaba también de la virtud de  sus manos y del apoyo de Nefer .

Como la fama corre más rápido que cualquier hombre, siempre que llegaban a una aldea ya esta les había precedido , por lo que recibían un trato respetuoso en todas partes; y se ellos se cuidaban mucho de no ofender a las deidades e ídolos locales. aquellos rudos aceptaban de buen grado al grupo, que guiados por un negrito, entraban a su territorio. Les ofrecían albergue y alimentos para el viaje, así como escolta de bravos guerreros que se brindaban de voluntarios.

Arribaron a las zonas costeras, las cuales recorrieron para conocer los pueblos que la habitaban; se internaron en territorio Arará hasta llegar al territorio de Babalú Ayé  quien poseía un espíritu muy adelantado y en alguna encarnación anterior había sido Lázaro, el amigo que Jesús resucito de entre los muertos 

No pudieron llegar en un momento más triste al lugar, pues el Rey acababa de morir victima de infección de la piel, y Oshun su esposa se encontraba en el palacio acompañada de un grupo de mujeres en sus lamentaciones. Oshun era la misma deidad que descendió al planeta para elaborar sus formas y que ahora vivía como la Reina de aquella tierra.

Al entrar Orunmila con su sequito al palacio del Rey, conoció la novedad de boca la misma Oshun, quien ya había escuchado de aquel sacerdote y las curas milagrosas que realizaba. La regia mujer le rogo con dulzura que hiciera todo lo posible  para devolverle la vida a su esposo.

Orunmila se retiro a un lugar apartado con su grupo,  dirigió una súplica a Nefer para que intercediera ante los demás benefactores y le arrebataran a Ikú el espíritu de Babalú Ayé, que se encontraba en las cercanías de su cuerpo. Pues habían transcurrido pocos minutos de su muerte. Se auxilio de ingredientes secretos que llevaba con él, y le solicito permiso a la Reina para untarlos en determinadas partes del cadáver, mientras recitaba las invocaciones y cánticos  en una lengua desconocida para los nativos del lugar. Y con su arte de la magia logro que Babalú Ayé volviera en sí y se incorporara de su lecho en proceso de franca recuperación .

Este, quien había vislumbrado los reinos de la muerte, agradeció a Orunmila su salvación; ya era la segunda vez que su espíritu vivía tal experiencia, primero a manos de Jesús  y ahora de Orunmila. Y por estas cosas, así como por su bondad y sabiduría, Babalú Ayé fue deificado. los benefactores y demás deidades le dieron el poder de curar las enfermedades y hacer milagros entre sus devotos.

Orunmila permaneció muchos días en el palacio del Rey, instruyéndolo en la filosofía del culto a Nefer, a quien por defecto de pronunciación en el país se le llamaba IFA nombre con el que ha llegado hasta nosotros.