Ir al contenido principal

PATAKI

 


EL CAMINO DONDE OBATALA PROBO A SUS HIJOS.

Una vez, Obatala quiso saber quiénes eran sus fieles parciales y quienes no lo eran, ese día se levantó por la mañana, puso en el quicio de la puerta de su casa un grano de maíz, le dio Eyebale,  lanzo la voz de que se estaba muriendo.

La primera en llegar a la casa de Baba fue la Eyele, la segunda la Etu, el tercero Eleggua, el cuarto Oggún y casi junto con este llego quinto Oshosi y el sexto fue Ozun. Cerro la noche y más nadie acudió a casa de Baba a enterarse si estaba vivo o muerto

Entonces Obatala le dijo a la Eyele:

Como tú fuiste la primera en llegar a saber de mí desde hoy serás mi símbolo y vivirás detrás de mí.

A la Etu, que fue la segunda en llegar le dijo:

Te daré la virtud de que seas quien me oriente cuando me pidan bien.

A Eleggua, por haber sido el tercero en venir, le doy la virtud de vivir detrás de la puerta y comer antes que yo.

 A Oggún y Oshosi que casi llegaron juntos, les otorgo la virtud de vivir juntos. Y buscando una partida de  compensación  entre ellos, cuando se presenten problemas de muertes, si Oggún se queda, Oshosi también se queda y a Ozun, que fue él último en llegar, le otorgo la virtud de ser la única persona que lo mismo puede vivir en lo alto que en lo bajo, pero siempre avisara en caso de algún peligro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA TINAJA DE RIO

                           La primera ceremonia a la que acude el iyawo en la a proximidad de su consagración, es su visita al rio (odo), a donde iría acompañado de su oyugbona, a buscar el símbolo de una nueva vida que comienza que comienza a partir de su iniciación en la kari Osha.   El rio, no solo es la casa de Oshun. Para el olosha, es también el lugar donde “muere” el ego y la persona encuentra su renacimiento como el ser espiritual que se prepara fundamentar la energía de su orisha tutelar. El secreto de igba omi odo, nace en el oddu oyekun bika, siendo este signo a quien corresponde al proceso de la reencarnación y la ley del karma. En tal sentido, hay un patakí que cuenta lo siguiente:   "En la tierra de oba lodo imperaba el terror, pues había una criatura de nueve cabezas que moraba en una cueva y comía todo ...

SIGUEME